viernes, 14 de enero de 2011

El arquitecto del Mellizo


Guillermo Barros Schelotto habló de recuperar identidad y de la unión de los triperos. Al término de la presentación nombró al arquitecto Luis Díaz. Ésta es una entrevista publicada en la revista Ginasiá! al Arquitecto que nombró el "melli" y su proyecto para 60 y 118.


Ginasiá! visitó el estudio del arquitecto Luís Díaz en Capital Federal, dónde vemos gente joven que entra y sale. La atención fue de primera con gaseosa, sándwich, amabilidad y un ambiente donde se percibe mucho trabajo y entusiasmo. Luís nos avisa que ya viene. Observamos un Premio “Década” de Escuela Ecos. Universidad de Palermo / Fundación Oscar Tusquets Blanca de Barcelona. Observamos maquetas, libros, artículos de diarios nacionales que contienen sus fotos, planos y por encima de todo vemos dibujos de una pileta moderna, con un techo curvo y una glorieta rodeándola. Reconocemos nuestro bosque en todo eso. Nos da curiosidad y cuando llega Luís, empezamos a preguntar qué significa.

Hay que tener en cuenta que existe una pileta con medidas que nadie tiene en la ciudad, que se usa dos meses en todo el año. Por eso, techarla es una inversión a largo plazo y es parte de este proyecto estructural de remodelación, que concibe un estadio moderno, con campos de distintos deportes, el Memorial de Homenaje a Favaloro y la pileta techada. Con una pileta de esas características no se puede medir la cantidad de socios que se sumarían. Esto no es solamente para los socios que hoy tiene Gimnasia, si no para abrir el club a mucha más gente, como por ejemplo personas con capacidades diferentes y de la tercera edad. Además, se va a contar con el apoyo de las ONG que están dirigidas a todos estos sectores.

Luis afirma: “nosotros tenemos todo para hacerlo, por lo cual este proyecto que contempla el techado de una pileta olímpica y una rampa especial, es una de las bisagras que puede resultar altamente positivo para la institución. Lo tenemos todo planificado. En San Pablo hay 18 centros sociales, que tienen estas características, cuando fuimos un día a uno de ellos que se llama Pompéia, observamos 300 viejitos, esto en un solo horario, y vos te los imaginas en el Bosque y te da tristeza que nunca se haya pensado en serio concretar algo así. En la provincia de Buenos Aires no hay ninguna obra similar, esta estaría súper equipada y sería una obra modelo, es el principio de un club modelo. El proyecto es integral con accesibilidad social, pensado en forma estructural y en etapas, teniendo en cuenta la pasión de los hinchas, para integrar gente de la tercera edad, para sumar jóvenes al deporte y muchas otras cosas, en un ámbito ideal para todo esto”.

El estadio remodelado establece un vínculo muy particular con el bosque, sería parte del recorrido, y de la actividad de los deportistas. Las canchas de tenis se trasladan y se conforma allí un paseo, un lugar de encuentro, todo ayuda a que Gimnasia se potencie socialmente. Todo es posible y está planificado, hasta los ascensores para llegar a las nuevas plateas, porque habrá una peatonal especialmente diseñada para la calle 118 y parte de la 60, no habrá saltos, grampas, barro o empedrado desalineado. “Será un escenario insertado en el bosque, parte del bosque. Porque no debe haber gente en la ciudad que ame tanto ese lugar como nosotros. Formamos parte de la cultura de La Plata. Es una parada en el paseo del Bosque, un lugar que tiene que tener una confitería o un restaurante, la pileta, el museo de Gimnasia porque es el club más antiguo y esto también debe potenciarse, y sabiendo que no tiene que haber muros disonantes cortando la naturaleza” dice Luis Díaz; y agrega: “Los vestuarios estarán debajo de la nueva platea H. Y ese espacio debe desarrollarse para ser usado no solo cada 15 días. Hay que buscar convenios con la municipalidad para que en el predio que está detrás de la platea H, donde ahora está la cancha auxiliar, haya disciplinas deportivas y educativas”.

El Arquitecto Luis Díaz trabaja en el “proyecto 60 y 118” desde 1994

“Estoy en el proyecto desde el 94, una noche que fui al Club For Ever, y me encontré con Néstor Basile, fui con mi papá y con un amigo de siempre: “chiquito” Danell. Algunos hablaban en esos días de un colapso del estadio que no era tal, y ahí nos pusimos a trabajar con Teresita, mi compañera y enorme tripera que agenda desde las vacaciones hasta los trabajos, siempre teniendo en cuenta los días que va a jugar Gimnasia, y empezamos a proyectar. Lo fuímos adecuando y cambiando muchas veces”.

Un estadio en total armonía con la naturaleza

En relación al proyecto 60 y 118, el reconocido arquitecto explicó que “la buena arquitectura está en relación con la naturaleza, siempre, no solamente el edificio, si no que lo propone sobre el lugar, siempre el juego mágico que tiene la arquitectura es con la naturaleza, aquel edificio que no responde al entorno, al medio, llamémosle naturaleza, es un hecho bastante abstracto. El estadio está en armonía con eso, nosotros siempre estamos pensando en todo esto. Tiene que ver con el lugar en el que está ubicado, no podríamos pensar nuestro estadio en otro lugar. Si a nosotros nos dicen que tenemos que hacer un estadio como el de San Lorenzo en el bajo flores, tenemos que pensar otra estrategia totalmente diferente, lo cual sería un edificio mucho más introvertido, para estar en armonía con el entorno”.

El proyecto del estadio 60 y 118 está pensado como una estructura abierta, absolutamente abierta, es un edificio que respira con el bosque, y se nutre del color del bosque, porque nosotros lo planificamos de esa manera, y no va en contra del bosque. Vos pensas en el deporte, pensas en el ocio, pensas en la actividad educativa que se va a ir dando acá adentro y te das cuenta que está totalmente en armonía”.

En este sentido, el arquitecto subrayó que “todo esto es sustentable, ya que primero es necesaria la reeducación de los ciudadanos. Las ciudades han llegado a un grado de desarrollo de auto-destrucción preocupante. Por lo que producen, por los residuos, por los autos, suman la cantidad de conflictos que hoy nos quitan el sueño. Entonces uno tendría que empezar a pensar, si en el año 2000 el 60% de los chicos en Londres tiene asma por la polución y por lo que significan los automóviles, quizás nosotros tendríamos que empezar a pensar en La Plata. Hay que pensar el Bosque, pero en forma progresiva y a futuro, no estancado en proyectos que no tenían en cuenta muchas de las cosas que hoy suceden.

Cuidar la ecología pasa por lograr que un lugar degradado que no ha sido tocado desde hace 40 años, pueda ser un lugar de encuentro entre lo verde, el deporte, la alegría, y educar para que todos lo cuiden mucho más, la clave es educar, no enrejar árboles. También hay que ver que esta pasando con las destilerías, que está pasando con todas las fábricas de los alrededores de La Plata, y por otro lado uno se tendría que poner a pensar ¿Es lógico que el hincha de Gimnasia vaya en auto? Si uno cuando va caminando es una fiesta. Si uno lo toma como parte de un paseo y la ceremonia religiosa de ir a su templo, habría que hacerlo caminando, fomentarlo de alguna manera. No puedo creer que muchas veces haya que dejar el auto al lado de donde están en la tribuna. La ciudad de La Plata es una ciudad peatonal, tendría que tratar de modificar hábitos que ya están muy arraigados o que se van desarrollando en este momento. Estoy hablando del Mondongo de los lugares que estén más cerca, no de los hinchas del lobo de Villa Elisa o de Los Hornos que obviamente necesitan acercarse en transporte.

Un estadio del siglo XXI

El proyecto concibe una altura que permita ver la copa de los árboles. No hay que sacar treinta pinos, sería una locura, por ejemplo como máximo habría que sacar cuatro pinos, y se replantarían de acuerdo al estándar internacional. Inclusive ya se hizo y al por mayor: el día que el estadio cumplió 80 años en el Bosque hubo socios de todas las edades que plantaron árboles alrededor, abuelos y padres acompañando a los pibes del colegio de Gimnasia que aman el bosque. Hay gente que no sabe que el bosque no tiene por ejemplo un sistema de riego. Esto lo contempla el proyecto de Luis Díaz, quien explica: “nosotros podríamos hacer, si tenemos todas las partes con cubiertas (los techos), regar la cancha del bosque y de esa forma no gastar agua potable, si esto nosotros lo ofrecemos al entorno, este sistema de riego, estamos contribuyendo directamente, sin verso, al verde del Bosque.”

Lo mismo sucede con las energías, “el tema que tienen las energías naturalmente tienen un costo inicial alto, pero después los beneficios son espectaculares. Pueden ser paneles solares que capturan energía o, por dar un ejemplo concreto: Hay un arquitecto reconocido en Japón, que hizo un estadio en el que con los techos juntan la energía necesaria para todo el pueblo, lo cual el club gana todo ese dinero por toda la energía que está ofreciendo. Todo eso está ahí. Hay un grado de desafío que hay que llevarlo adelante. Hay que tener en cuenta que se puede y que Gimnasia es diferente. Hacerlo en etapas, porque cuando se hicieron las cabeceras, Gimnasia no lo sintió económicamente, igual que con el mantenimiento del Estadio. Esta cancha cuando volvimos, estaba casi destruida. Estaba tirado todo, abajo todo el alambrado de la H, los muros que rodeaban la cancha agujereados para un recital que nunca pasó. Y arreglar todo eso no significó que Gimnasia no funcionara en otras áreas o se tuviera que vender el plantel. Se pudo. Es un logro importante, pero que hay que potenciarlo.

¿La primera etapa sería “cerrar” las tribunas alrededor del campo de juego. Digamos sin tener en cuenta la parte alta de la platea H?

“Claro, habría que levantar la parte baja de la H, con unos cinco mil lugares, en etapas, primero hacemos el medio, primera parte de la primer etapa y después los laterales. Pero los tablones pasarían al frente de donde están ubicados hoy, es decir se instalarían a ambos lados de la techada y enfrente tendríamos una tribuna nueva de punta a punta. Se calcula, aproximadamente, con algunas circunstancias a favor: unos seis meses para llevar a cabo esta primera etapa. Y el costo de esta primera etapa es menor al precio que tienen varios buenos jugadores”.

¿Se puede seguir jugando mientras se construye?

“Es cuestión de previsión y buena voluntad, como hizo Banfield, se empieza en la obra desde el centro, e insisto: hay que tener en cuenta que los sectores populares laterales que hoy dan a la auxiliar se trasladan en frente y esto da más espacio todavía. Habría que ver que algunos partidos se tengan que jugar sin total iluminación artificial, porque se correrían las torres de lugar, pero depende, claro, de la capacidad dirigencial para tratar el tema. Si me dicen de arreglar el agujero que existe en donde estaba la platea H se puede hacer pero es como un parche. Es también desaprovechar el espacio y las oportunidades”.

Luís Díaz, nos despide con algo que vale la pena resaltar y nos hace reflexionar:

“Yo les pregunto esto: ¿Ir la cancha de Boca es lo mismo que ir a la cancha de Platense o Unión? ¿Entrar a la cancha de River o Racing es lo mismo que entrar a la cancha de Atlético Tucumán u Olimpo? Es decir, la cancha transmite algo al visitante, un escudo gigante que te recibe, una obra grande, bien hecha, marca el poder de un club. Lo que tenemos que lograr es que los visitantes cuando vengan al Bosque piensen “Si estos tipos fueron capaces de levantar esto, son grandes en serio, nos pueden ganar”.

Un proyecto en etapas, ecológico, nuestro, de avanzada ¿qué más? Qué sean otros los que alquilen de por vida, nosotros tenemos el potencial para hacer crecer lo nuestro. Basta de mediocres. ¡Qué sea el tiempo de pensar y construir en grande! Paulatinamente. Cambiar la mentalidad en un aspecto: proyectos con fechas de ejecución y planificados y no promesas. Basta de desmerecer nuestras posibilidades y desaprovecharlas. Solo queda que todos nos pongamos a empujar para lograr el club fuerte, las obras grandes que van a traer muchos mejores resultados, por lógica consecuencia, para felicidad del pueblo más pasional del mundo.

Revista Ginasiá! Nº 10

(La foto es de la web oficial: www.gimnasia.org.ar )

miércoles, 5 de enero de 2011

Aquel Lobo


El oso polar estaba en el límite natural de su territorio, a pocos metros del bosque.
Se alzó imponente, más de dos metros de gruesa musculatura, dientes asesinos. Una de las bestias más grandes del planeta.
El alce, que había abandonado su manada por miedo y escapado sin orientación, prosiguió su fatigosa carrera, buscando llegar a donde estaban los raquíticos árboles del bosque, diezmados por la nieve y la escarcha.
La enorme fiera blanca lo siguió. Con sus gruesas pisadas avanzaba hacía el bosque. Ante su cercanía, los pájaros y pequeños animalitos huían despavoridos.
El Alce se metió entre los troncos, trastabilló y cayó, ya sin fuerzas. El oso parecía que iba a seguirlo. Sin darse cuenta que en dirección recta, entre unas anchas raíces, se levantaba un lobo. Protegía su familia. Sus ojos se clavaron en la bestia alba. Todo en contra. El tamaño, las garras gigantes, el hambre que lo había llevado hasta allí. Pero detrás de él, estaba su familia. Los lobitos pequeños, las madres lobas, los lobos ancianos. Los hermanos con los que andaba por las noches. Y enfrente el gigante frío, asesino. Y detrás, su bosque, su casa, su familia.
Todo en contra. Y contra todo, aquel Lobo retrocedió dos pasos, porque había aprendido que no importa dar pasos atrás si sirve para tomar impulso. El oso avanzó y entonces en loca corrida, como un rayo negro sobre la nieve, el Lobo salió a su encuentro. No busco morder, había aprendido que el mejor golpe puede ser el avisar con convicción. Dio un golpe en el hocico del Oso y pareció que su pecho crecía y que su lomo se transformaba en una llama oscura.
Acá estoy yo. Esta es mi familia. Éste es mi territorio. Voy a ir contra todo. Eso decía el Lobo sin decir palabra.
No hay leyendas ni estatuas ni gloria ni historias contadas que atraviesan el tiempo para aquellos que se resignan fácilmente.
Lo que se quiere, si es que se quiere en serio y no solo son palabras, se defiende con dientes apretados y afilados, dispuesto a dar batalla.

Las heridas producidas por el oso fueron cicatrizando. La leyenda del lobo que ahuyentó a la bestia blanca, aquel frío asesino, del bosque, aún se sigue contando.
Sirve de ejemplo: resignarse, abandonar o ir contra todo, dispuesto a todo, para defender lo propio y quedar como leyenda.

Rafael Ton

domingo, 2 de enero de 2011

No dejemos solo a Cappa



La llegada de Ángel Cappa es un salto sobre la mediocridad. Así como el negrito Marco Pérez simbolizaba hace poco el salto de calidad dentro del campo de juego, lo de Cappa es un símbolo concreto de grandeza. La institución se arriesga y eso está muy bien (salga como salga porque el que no arriesga, no gana)
El problema es creer que es eso y punto, que con eso basta y que sólo importan los refuerzos para no descender…ahí está el error. Siempre pensar a Gimnasia en “chiquito”. Ver cómo zafar, chupar las medias a algún político de turno para ver si nos “ayudan”, llorar por la falta de pocos socios de plata que pongan mucha guita. Todo eso habla de un Gimnasia que se arrastra en lugar de caminar.
Con ese discurso ya estamos “achicando” a Gimnasia. Sin soberbia pero con firmeza hay que buscar generar GRANDEZA, porque los clubes que hacen cosas grandes son los que salen campeones. Aún con falencias.
Primero que todo, estar bien concientes, que el dinero es importante pero que más importantes son las ideas. Si todo fuera un negocio y nada más, saldría campeón Boca, Boca, River, Boca, River, y cada tanto San Lorenzo, Racing e Independiente. Porque son los que pueden tener muchos más socios, más publicidades, más inferiores porque la mayoría de los pibes del interior van primero a esos clubes. Y sin embargo salieron campeones: Vélez, Lanús, Banfield, Newells. Boca está muy abajo, Racing no entra a la Copa, River pelea por no jugar la promoción. El equipo del Vice de Grondona pelea el descenso. El club del anti-Grondona: Raúl Gámez crece y pelea todos los campeonatos. Entonces esto marca claramente que no todo se compra ni se arregla.
Hay formas de crecer como institución y poder rodear e impulsar la llegada de Cappa con medidas que marcarían un club con grandeza. ¿Qué es esto de llorar para recaudar más en un clásico? ¿Qué es esto de ir detrás de lo que hacen los ídolos de los vecinos? Eso es pensar a Gimnasia en chiquito y encima declararlo.
Hay que empezar a trabajar de otra manera, llamar a la prensa y avisar: ¡se viene el partido homenaje a Griguol y llamar a Sava y a Chirola y a Charly Carrió y a Márcico y a quién quiera estar en la despedida del “viejo” y demostrar en serio que cambiamos la imagen que somos un club agradecido a sus referentes y poner 20 mangos la popular y 100 la platea, explicando que la recaudación es para ayudar a Gimnasia y con eso sólo tenemos ganancias netas. Sin contar la televisión (ya si no logramos que algún canal se interese en un partido homenaje a Griguol...) Contemos: 15.000 populares a 20 pesos: 300.000. 1000 plateas a 100: 100.000 pesos más. Con 400.000 pesos de base en el bolsillo y con un cambio de imagen ¿necesitaríamos salir a decir que el clásico se tiene que jugar fuera del Bosque? ¿Qué club le mostramos a Cappa y a los periodistas y a la opinión pública en general? Un club que tiene como única propuesta de juntar dinero dejar su cancha para juntar un poco más de plata?...
Hay personas que algunos llaman empresarios exitosos y lo que han hecho es, fundamentalmente organizar un partido o un recital y vincularse con artistas o jugadores. ¿De que sirve tener un escenario prestado para traer a Aerosmith o a Sabina si tenemos miedo de arriesgar en nuestro propio terreno, si no buscamos hacerlo primero en el poli o en 60 y 118 para ir obteniendo práctica, experiencia y ganancias?
¿Porqué por momentos se “saltean” pasos y por otros no se piensa en el futuro del club? Cuando Racing, Independiente, Olimpo, se quejen de que ellos pagan la seguridad de los partidos pero en La Plata los que usan el estadio provincial no la pagan ¿saben que va a pasar?...cada club va a tener que pagar otra vez todo y va a ser todo mucho más caro. Estos “regalitos” ya los sufrimos: es pan para hoy hambre para mañana. Un directivo bueno es quién deja un club mejor a quién lo suplante y no quién piensa sólo en el ahora. Ya se sabe que cuando pasen las elecciones, los políticos deshacen lo firmado.
Cappa tiene que ser el principio de un club que se mueva arriesgando, haciendo ruido y pensando a lo grande en serio. ¿Cómo le vamos a decir a Cappa que algunos partidos los jugamos de local pero otros vamos a jugarlo al circo de 25 y 32? (no me digan que ese techo de lona tercermundista que quiere imitar a Europa no tiene la forma de un circo sin colores) pero sigamos: ¿se imaginan por ejemplo si en River le hubieran dicho a Cappa “los partidos chicos los jugamos en Nuñez pero con Boca, San Lorenzo vamos a jugarlos en la cancha de Vélez porque ingresa más dinero”?… ¿qué equipo grande de Argentina no pudo construir su historia en su propia cancha?
¡Basta de pensar en Gimnasia como un club chico!
Gimnasia tiene el potencial detrás de una fidelidad como ninguna otra institución ¡vamos a trabajar con eso!. El camino fácil siempre nos dejó mal, vamos a pensar en grande no sólo con el técnico, sino con todo. Como dije antes, Gimnasia – el mismo que llenó su cancha dos años seguidos peleando el descenso, vendiendo más que los que peleaban el campeonato – el mismo que volvió a ganar el clásico, a Boca, a Racing, dos finales por la promoción siendo local en su reducto del bosque – necesita una vez por todas y para siempre que se patee la mediocridad y se piense de otra manera. Trabajar pensando en grande.
Cuando contratas un técnico de la jerarquía de Cappa tenes garantizado que el país hable de Gimnasia. Eso te lleva a un respaldo, a un impulso. Y así con todo. Fíjense la paradoja de los que pregonan que solo sirve el ingreso de plata: Gimnasia paga por Cappa sin embargo, de salir bien, sería más que un negocio. Un refuerzo de renombre también, obviamente. Para eso tenemos que entender que una cosa es gastar y otra invertir. Todo lo que sea crecimiento del estadio, de las inferiores, del poli o del Bosquecito es inversión.
Tenemos que saber ver más allá del dinero que ingresa. Doy otro ejemplo imaginario: si se logra que “Los Redondos” vengan a tu estadio, logras que el país hable de Gimnasia también y no de un escenario político, sino de tu club, es ganancia doble. Claro, para eso hay riesgos.
Techar la pileta del Bosque es invertir: Sumamos socios, prestigio. ¿Cuanto cuesta? ¿Se está trabajando en eso? O los 36 miembros de comisión directiva están trabajando en traer refuerzos y nada más.
Mostrarse como un club constructor en televisión, es invertir. Si en lugar de hueco hay obras, el país dice “Gimnasia construye”. Eso reditúa mucho más que un Gimnasia que llora que no tiene plata… Hay que apuntar a lo grande y no a lo chico. Un cartel de 10 metros en el bosque para una empresa grande es mejor que 10 cartelitos distintos. El primer partido estará disponible, lo verán miles, en la cancha y por televisión. Quizás alguna propuesta se acerque. Pero esto ya da otra imagen y quizás ingrese más dinero. Pero nadie lo hace. Es preferible el kiosquito de un cartelito por acá, otro por allá, que el mostrar un club serio. Trabajar es buscar organizar eventos multitudinarios, partidos homenajes, recitales, para juntar dinero y mejorar la imagen del club, y no mostrarse contentos porque por unos meses no pagaremos la seguridad perdiendo la Localia.
Ojala éste 2011 traiga consigo un efecto “Cappa” creando más impulsos de grandeza en todos los Gimnasistas. Crecer en lo nuestro, hacernos fuertes y entonces empezar a ganar con un estilo definido, sin necesidad de trampas como alfileres o agua podrida al rival, y – como lo marca la historia – contenidos en un marco popular y en un escenario propio. Darnos cuenta por fin de la grandeza y el potencial del Club decano de América que no necesitamos obras ajenas, que podemos construir un mejor destino con los nuestros y lo nuestro.

Rafael Ton

viernes, 3 de diciembre de 2010

Nuestros hinchas lo merecen: Encausar la pasión, potenciar lo nuestro.

Seguimos demostrando que somos incondicionales y que no nos “borramos” como hacen otros cuando las cosas no vienen bien.
Cada Tripero que nos vuelve a elegir mes a mes, reivindica lo que predicamos: no vivimos subordinados a los resultados.
Pero claro, y cuidado: tampoco es cuestión de quedarse con esto y no desear y no tratar y trabajar para que nuestro Gimnasia mejore.
Cada uno desde su lugar. Algunos empujando el carro, otros guiando, otros abriendo camino, hay que intentar que Gimnasia crezca, manteniendo algo intacto: la pasión.
No es “bajar” la pasión para obtener mejores resultados (uno de los absurdos que intentan meternos en la cabeza) No es un cosa u la otra, es simplemente encausar esa pasión.
Cuando obramos “sin pasión” descuidando el patrimonio propició una gran caída y división. Hace no muchos años teníamos un clásico donde el que hablaba de lauros y decía ser “el mejor” caía arrodillado en el Bosque, una y otra vez, el historial marcaba claramente que esa supuesta “superioridad” no se reflejaba en la realidad, al contrario.
Teníamos todo: “La tarde de Moriconi, la tarde de Perdomo, el día del Abandono, el día del Baile, el 4 a 1 dejándolos sin poder pelear el título, los humos azules, las cartulinas, ellos mudos, nosotros con estadio, ellos inquilinos y los 10 años sin perder un clásico en 60 y 118” Teníamos todo esto y nos dijeron que íbamos a hacer un “negoción” que alquilar con ellos era el progreso…Hoy como ayer, empiezan hablando de lo “gratis” como hicieron antes poniendo entradas gratis para que pudiera ir cualquiera y de cualquier cuadro. Esperemos haber aprendido que después, de alguna manera te lo cobran. Cuando pasa el “furor” inicial, las reglas te las cambian y el costo lo pagan los que creyeron en las promesas, de eso no hay dudas.
Nos hicieron elegir el camino de “lo cómodo. Nos decían: “no nos dejemos llevar por los sentimientos y la pasión que nos va a ir mejor, ¡seamos inteligentes! ¡Ahora viene la suerte! hay que pensar en frío” y todo se descalabró. Chau Bosque, chau clásicos. Y ninguno de los responsables que se sentaron a ver como los vecinos hacían trizas lo que habíamos construido en tantos años, pidió perdón o al menos declaró que había sido un error.
¡Qué por favor nos sirva de lección!. Qué nunca más vengan con “negociones” porque ya tenemos que darnos cuenta que es “pan para hoy, hambre, mucho hambre para mañana”. Lo que hoy te dan gratis, mañana de alguna manera te lo cobran. Lo que te lleva a mudarte, de a poco, a un lugar que nunca serás el dueño y que lo diseñó tu contra, nunca puede ser negocio. El verdadero negocio es crear las bases propias para que los recitales pasen por el Bosque y por el poli y la ganancia sea íntegramente nuestras. El verdadero negocio es ser local, bien local en todos los partidos. El verdadero negocio es que las publicidades no sean 14 carteles desiguales sino 1 o 2, bien puestos, bien grandes, prolijos y que se ofrezcan teniendo en cuenta los miles que lo ven directamente y los miles que lo ven por televisión y que la ganancia sea para Gimnasia exclusivamente, no algo compartido. Y negocio, inversión a futuro, es techar la pileta y con la pileta más grande de la zona, sumar deportistas al Bosque todo el año y sumar socios.
Pero el tema que nos meten “negocios” que no lo son en la cabeza, los repiten para que el que no está informado lo crea, como con las propagandas en la tele y después usas shampoo o masticas chicle y no se te borran problemas y no sos más feliz. El negocio es para el que vende el producto.
Acaso: ¿Será negocio que haya que pedir turnos en canchas de fútbol 5 o 8 con anticipación en toda la ciudad y Gimnasia no brinde esa posibilidad?... ¿Se aprovecha el espacio que dispone Gimnasia? ¿No será entonces que los negocios propios están y pueden ayudar en menor o mayor medida al club pero que hay otros intereses o directamente una mirada mediocre?
Gimnasia tiene todo el potencial: multitudes, pasión incondicional, espacios, historia, todo para crecer. Lo que tiene que tener es dirigencias que piensen realmente solo en lo nuestro, defiendan lo nuestro y se trabaje convencido de la grandeza de Gimnasia. Es decir buscando el mejor negocio: invertir para crecer y crecer para ganar.

Rafael Ton

martes, 23 de noviembre de 2010

Elecciones 2010


Debo confesar que sentí una alegría enorme al enterarme que Néstor Basile integra la lista de “Encuentro Gimnasista”. No es meramente una cuestión de reconocimiento a sus años de lucha por Gimnasia, también es una seguridad que me transmite alguien que siempre tuvo un compromiso muy fuerte por el club y por puntos que creo son esenciales.
Conozco y quiero a muchos Triperos de las tres listas. Siento real aprecio por muchos de ellos porque se que tienen el corazón azul y blanco y creo que es muy valorable que en estos momentos difíciles – todos ellos - quieran exponerse y ayudar desde adentro. Cada uno con sus ideas y sus posibilidades.
Claro que me veo en la obligación de aclarar algo. Como creyente de que el mejor camino es el trabajo a largo plazo; Porque soy de respaldar siempre a los grupos que laburan y surgen de abajo y sin padrinos y por conocimiento de cómo piensan y como actúan muchos de sus integrantes, mi voto será para Encuentro Gimnasista”. Porque conozco y admiro al arquitecto Luis Díaz. Y pienso que ya era hora de que un Tripero reconocido y premiado en el mundo, como es su caso, tenga la posibilidad de desatar su talento en su amado Gimnasia.
Por dos hermanos como Mauro Coronato y como Germán Galliani, con los cuales comparto el mismo sentimiento y el mismo modelo de club. Por el grupo “Primero Gimnasia” que aporta la fuerza de la juventud y una capacidad organizativa que se nutre en la experiencia y en el contacto fraterno con todos los hinchas, en todas las canchas. Por Oscar Salas, quién además de ser un profesional de excepción es un tripero enfermo y cuyo nieto, gracias a su insistencia, fue el primer socio intrauterino del Lobo. Así podría nombrar a muchos más integrantes: al Juez Pedro Pianta, al ex diputado Henry Stegmayer, al periodista Adrián Belinche, al Contador José Luis Negro (invitado varias veces a escribir en la revista Ginasiá!) pero creo que lo importante es otra cosa que va más allá de los nombres y los hombres. Lo substancial, más allá de Carlos Gaskin o del Arquitecto “Manolo” Álvarez o de cualquier otro integrante (solo nombré algunos) es el hecho de elegir algo distinto. Cuando digo distinto me refiero, por ejemplo, a que Luis Díaz encarna un proyecto, no se lo eligió por “cuantos votos tiene” sino por un diseño de un club que piensa a futuro. En el caso puntual del Bosque, por ejemplo, el proyecto contempla una pileta techada (suma socios, produce mucho mejor aprovechamiento del "espacio") un memorial para Favaloro (prestigia, y es un reconocimiento que se divulgará en todo el país
) con un estadio abierto que se puede ir haciendo en etapas, es decir no hay que tener 20 millones para empezar, sino ir paulatinamente y que además es ecológico, no va contra el Bosque sino todo lo contrario. Y también incluye un diseño estudiado de lo que es el tema publicitario en 60 y 118, para generar recursos (100% propios, sin compartir con nadie) de una forma prolija y con mayores aspiraciones de cara al futuro. Lo mismo pasa con Marcelo Ramos, quién será encargado del fútbol infanto-juvenil y que tiene experiencia de sobra en su trabajo en divisiones menores y que bien puede concordar con las cosas buenas que se están haciendo hoy. Porque eso también es importante: dejarnos de joder y ya no restar ni dividir, ni tener la necesidad de ensuciar al otro para hablar bien de lo que pienso yo. ¡Triperos. Vamos a sumar, sumar, sumar, porque si sumamos todos, la suma de puntos viene sola! Porque cuando se construye pensando en grande, los resultados, por más que tarden, vienen en grande. Basta de pensar que no estamos capacitados para construir por nosotros mismos y para nosotros mismos. Basta de pensar que los negocios siempre son externos y no propios. Basta de que la crisis, la urgencia por no descender, la urgencia para salir campeón, inmovilice todo el resto del club.
Creo sinceramente que es tiempo de juventud que respeta la historia, que sabe escuchar a los mayores y que paralelamente tiene la fuerza para trabajar y trabajar, edificando sus ideas. Ese me parece humildemente el cambio mejor: el que intenta trabajar sobre lo bueno, es decir ¡crecer!
Y por una cuestión de experiencia creo que el que promete trabajo y no resultados siempre termina siendo mejor que el que alza la voz, asegurando tener la receta mágica. Tantas veces se ha prejuzgado a la hora de elegir un presidente por la billetera y sin embargo un Emilio Chebel en Lanús o un Raúl Gámez en Vélez -ninguno de billetera gorda y sí con grupos de trabajo- dejaron instituciones fuertes, con estadios propios, equipos propios y campeonatos. Y en oposición, tantos portadores de billetera dejaron huecos y derrotas.
Y si se entra en crisis económica por decisiones políticas, por la gestión, la salvación viene exactamente de la misma manera y no por salvadores. Es no hacer lo que se hizo mal y empezar a mejorar lo que se hacía bien. Y se sale y se sube. Una buena gestión, ordenar y potenciar lo mejor e ir generando los recursos, así se sube, se sale de cualquier pozo.
También me parece positivo que los proyectos, por ejemplo los de fútbol, se hayan empezado y mostrado con bastante anticipación, cuanto más tiempo para reuniones, para análisis, creo que es mejor. Más allá de que haya nombres que puedan gustar más o menos.
Obvio que ninguna lista es ideal (lo ideal no existe) Ningún proyecto contempla el aplauso de todos, simplemente es mi elección, bajo un criterio, respetando absolutamente a todos aquellos que voten distinto, sin desmerecer a nadie y simplemente diciendo mi parecer.
Además del proyecto y las ideas, la palabra “encuentro” me gusta, la siento una palabra tripera. El encuentro entre amigos triperos. Me encuentro en el Bosque. Allí donde la fidelidad, la pasión tienen su encuentro.
Y es importante recordar que llegado el momento en que pase esta elección, nos podamos encontrar todos marchando por un camino mejor, gritando por Gimnasia, ilusionados y poniendo cada uno un poquito más de ese aguante descomunal que tenemos los Triperos, un esfuerzo más, para lograr un Gimnasia más popular todavia, generador de grandes equipos y festejando en un estadio propio y remodelado, todos los triunfos que nos merecemos.

Rafael Ton

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Entre Agosto de 1995 y Agosto de 1996

Para los Triperos éste período tendrá invariablemente el recuerdo de una etapa de recomposición primero y luego uno de los mejores equipos de fútbol que se hayan visto en muchos años. Pero aunque se nos haga difícil de entender, además de lo que le pasaba al Lobo - el subcampeonato; el festejar goleadas contra Boca y Racing y triunfos frente a River e Independiente; Marcico, Albornoz, los Mellizos, Noce, Sanguinetti, Timoteo; la fidelidad y el colorido de siempre en la tribuna; también pasaban otras cosas en el fútbol local:

(Decía la revista El Gráfico) “Arranca Boca en el Apertura y estalla la Bombonera. Con un marco multitudinario, derrota 2 a 1 a Huracán con un gol agónico de Darío Oscar Scotto. Los clubes argentinos movilizan la friolera suma de cincuenta millones de pesos para afrontar el torneo apertura 1995.
Boca Juniors figura en la cabeza de esa tabla. Le sigue Racing Club, que bajo la presidencia de Osvaldo Amadeo Otero adquiere 14 jugadores a través de un fondo de inversión por valor de ocho millones de dólares. Su clásico rival, Independiente, gasta la mitad que los albicelestes y trae nueve jugadores nuevos. La otra cara de la moneda es Vélez Sársfield, que no gasta un peso en refuerzos...”
River e independiente se van de “Copas”. El millonario compra el primer jugador azteca que llega a la Argentina: Alberto García Aspe. Los Rojos de Avellaneda: compraron los goles de Calderón. Tienen la experiencia de Burruchaga, tienen a Mondragón y tendrán un as en la manga para el final del torneo, luego de cambiar dos técnicos, llegará Humberto Grondona. El apellido de la “AFA” será su director técnico. Los millonarios tienen al “Enzo” Francescoli, a Gallardo, a Medina Bello y a Leonardo Astrada.
Boca gasta fortunas antes pero sobre todo después de las elecciones y eso que a partir de octubre contó, nada más ni nada menos que con Diego Maradona en sus filas. Los goles de Boca que ya van a venir ilusionan ¿Cuántos convertirá Caniggia? Imbatible será Boca con Bilardo, prometía Macri y compraba a Verón y a Basualdo. Los Xeneises contaban con Gamboa, con el Killy, con Navarro Montoya, con Fabbri.
¿Y Racing?: Claudio López, Rubén Capria, “Tito” Pompei y el siempre regular Gustavito Costas, atrás. Navas será el próximo Mariscal decían en Racing.
Entre agosto de 1995 y agosto de 1996 los grandes hicieron mucho ruido.
Un crítico de la conducción de Grondona en la AFA: Raúl Gámez gana las elecciones en Liniers, se trataba de alguien que ya muy conocido que venia trabajando en la comisión directiva. Vélez no gastó en refuerzos pero sí invirtió dinero en su estadio y en las divisiones inferiores. Como lo haría dos años después en la construcción de su “Villa Olímpica” (enorme espacio de concentración y entrenamiento en Ituzaingó) lo que deja a las claras una política de inversión desde lo institucional. Vélez sin refuerzos pero invirtiendo en el club, ganó los dos torneos que los grandes querían conquistar gastando.
Entre agosto de 1995 y agosto de 1996 tampoco los goles fueron para los apellidos llegados de Europa o de los equipos que más habían gastado comprando jugadores. Lanús, ese club que estaba a menos de dos años de juntar el dinero para empezar a renovar su estadio y que llevaba a cabo la tarea de aumentar socios y promovía una cuota que le daba al nuevo socio la posibilidad de un gimnasio, además de alentar al equipo, fue quién tuvo al goleador mayor. Festejó, fueron 20 goles - entre ambos torneos -de un jugador surgido de su semillero: Ariel López.
Vélez y Lanús fueron los que más puntos sumaron entre ambos torneos.
Desde esa fecha hasta hoy Vélez y Lanús son dos de los equipos más regulares.
Lanús modernizó su propio estadio y las obras prosiguen. Conquistó su primer título oficial en la era profesional, el técnico era un símbolo del club: Ramón Cabrero y el equipo formado principalmente en sus divisiones inferiores.
Vélez siguió ganando torneos locales e internacionales y Raúl Gámez siguió criticando al presidente de la AFA. Su estadio es uno de los más modernos de Argentina, contando, además con una Villa Olímpica de lujo donde entrenan y concentran jugadores profesionales y amateurs.
Ninguno de los dos clubes tuvo empresarios millonarios como directivos.

sábado, 6 de noviembre de 2010

Somos Leyenda

Cuando terminó el primer tiempo la sensación de los miles de triperos que estaban en 60 y 118 era la de una angustia pesada. Por el juego, por el calor, por el partido y sus errores, por esa poca seguridad que transmiten estos jugadores. Había cierto malestar generalizado. Se hacían chistes tales como “el pulpo Paul se murió porque le dijeron que tenía que pronosticar Gimnasia–Quilmes” o “deberíamos iniciar juicio por violencia visual”. Ese era la situación. Casi humor negro. Y un visitante casi desconocido entre nuestra gente: desesperanza.
Y hablando de eso, lo de la gente…no nos sorprende a nosotros pero sinceramente es digno de destacar. Ya decir sufridos sabe a poco. Me quedó una imagen: terminó un primer tiempo capaz de desanimar al más alegre y había triperos cantando. Siempre aparece el boludo que dice “no eran todos” y no hay que gastarse en contestarle. Obvio que había quienes protestaban, muchos silbaron, es cierto y está más que justificado. ¿Qué se le puede decir? ¿Qué se le puede reprochar?
Es la misma gente que mira el festín de los ricos de acá al lado, esos que tienen comida cara y en abundancia en la mesa pero no saben saborearla y mientras tanto, acá nomás, el pueblo tripa sigue arremetiendo contra todo.
¡Qué fenómeno social Lobo Querido! Y con más valor en una época que desatiende y hasta desprecia todo esto. ¿Cómo puede ser que algo que últimamente otorgó tan pocas alegrías puede llamar a tanta gente? La contestación late en el Bosque y puede ser increíble para muchos pero no para Gimnasia. Usted preguntará porqué cantamos, dice la canción y la respuesta sólo podrá comprenderse por aquellos que primero ponen el corazón, ante todo y contra todo. Como un tal Oso Agüero dentro de la cancha o como un hincha de primera: Roberto Sanguinetti, el “Topo” de la tribuna, uno de los fundadores de Centinelas del Bosque.
¿Y porque doy estos dos ejemplos de entrega? Porque se dieron cita éste sábado en un partido clave, de esos que Gimnasia gana. Como en Tucumán y en La Boca, como con Rafaela, como el clásico en el Bosque o como el partido ganado contra Chacarita en La Paternal. Los partidos bravos, “los de 6 puntos” donde realmente no queda otra que ganar o el precipicio, le duela a quien le duela: fueron para Gimnasia. Y teniendo en cuenta el promedio, la goleada de Olimpo el día anterior y por un Quilmes que si nos ganaba, nos hundía y subía, había que ganar sí o si.
Y muchos hinchas veníamos de un momento difícil. Roberto “Topo” Sanguinetti, el veterinario, el Centinela que tantos amigos supo cosechar, tuvo una ceremonia que para algunos fue despedida pero para muchos significó una bienvenida. Sus cenizas fueron esparcidas para quedar en su casa para siempre, atrás del arco de 60.
La Rusa Ariadna me dijo ese día “los Triperos que nos dejan no se van a la tercer bandeja, no se van al cielo, directamente se quedan sus almas acá, entre nosotros” y me imaginé a San Pedro rascándose la barba, pensando que pocos hinchas de Gimnasia suben y no sabe que elegimos quedarnos gritando dale Lobo en nuestro paraíso.
Pero esta última parte de la leyenda, noviembre de 2010, mientras los Triperos cuentan los días para votar, esperanzados que vengan tiempos mejores, en un partido decisivo para poder luchar de igual a igual, el torneo próximo por la permanencia, a los 24 minutos de un segundo tiempo donde Gimnasia empezó a jugar un poco mejor que en el primero, el Oso Agüero, de cabeza, metió el gol del triunfo.
La leyenda dirá que le pelota entró en diagonal y movió la red del arco de 60 y que allí atrás había un imán, un corazón centinela que decretó que el Lobo festejara en su bosque una vez más.
Y el final nos encontró a todos, los más fieles, festejando. Los centinelas de siempre, los centinelas del futuro, el pueblo tripa y todos aquellos que van sumando leyendas a la gran leyenda de hinchas de fierro que nunca abandonan. Rafael Ton

miércoles, 20 de octubre de 2010

Gimnasia no es una fábula

Si queremos mejorar la historia habría que cambiar la manera en que estamos haciendo las cosas. (Revista Ginasiá! Nº12 Septiembre)

Hace muchos años en la bellísima ciudad de Ushuaia me contaron esta “fábula” bastante polémica: dicen que cuando Dios estaba inventando el mundo un ángel lo ayudaba. Dios ponía un par de ventisqueros en algún lugar y uno en un triangulo al sur de uno de los continentes. Luego ponía playas hermosas y agregaba algunas en ese mismo triángulo. Luego distribuía: oro, petróleo, bosques, frutas, cañas de azúcar, cataratas, selvas, buena tierra para cosechar y distintos animales por diferentes puntos pero de cada una de aquellas cosas, ponía algo en el sur de ese continente. Intrigado y con cierto temor el ángel le advirtió: señor todopoderoso, habéis puesto riquezas naturales repartidas, diversos paisajes por todo el planeta, sin embargo me permito señalarle que allí, en ese triángulo al sur de lo que será el continente americano ha puesto de todo un poco, todas las riquezas, todos los paisajes. Los que allí vivan tendrán mar y ríos, ventisqueros, nieve, playa y cataratas; pingüinos, vacas y yaguaretés, tendrán de todo, por lo tanto más oportunidades que el resto del planeta”: Dios observó que el ángel tenía razón y con total humildad aceptó el error y le respondió: “Tenéis razón, pero compensare el error: voy a poner en ese triangulo muchos seres, siempre disconformes y protestones, siempre ventajeros y egoístas y sin compromiso con su lugar, miraran más Europa y Estados Unidos que su propia tierra, y de esta manera, éste lugar no podrá prosperar del todo: los llamaré: “argentinos, clase media…”
La fábula es durísima. Al principio me cayó mal. Quizás porque estamos acostumbrados a tirar todas las culpas a la clase dirigencial sin asumir que de algún lado salen. Aclaro que no creo que haya un solo culpable en lo malo o un solo héroe en lo bueno. Pero esto no es lo quiero analizar. Sí creo que no es solo para Argentina la “moraleja”, un simple vistazo a la geografía de Latinoamérica, sobra para darse cuenta de algo: si se hubieran formado los Estados Unidos del Sur (paralelamente a lo que hizo el norte) hoy seríamos la potencia más grande del planeta, la que con más recursos contaría, sin necesidad de hacerse fuertes utilizando esclavos como hicieron en el norte. Pero esta es otra historia y lo que quiero es referirme a Gimnasia. A veces cuando pasan ciertas cosas en el club me acuerdo de esa fábula. Gimnasia, observado desde afuera, se ven: Socios fieles: miles. Hinchas fieles que nadie se ocupa seriamente por hacer socios. Espacios desaprovechados. Triperos, miles que tienen ganas de tener: ropa, juguetes, adornos en azul y blanco. Y una sensación general: todo está por hacerse.
No tenemos un lugar acorde, azul y blanco, para reunirnos y festejar un cumpleaños, un casamiento. El club no ofrece algo así para alquilar. Miles de triperos van a sacarse fotos al Estadio del Bosque para fechas importantes…el club no le da nada. No hay una pared preparada con un Lobo donde sacarse una foto característica, un souvenir. Canchas de fútbol cinco, casi siempre llenas, por toda la ciudad pero Gimnasia no posee ninguna. No hay un local oficial que venda artículos de Gimnasia y de paso se consulte a los hinchas a ver que productos triperos quieren. No hay intenciones que se puedan decir sean innovadoras, que permitan a Gimnasia aportar a la ciudad lo que “falta” y que eso le de ganancias y prestigio. Un ejemplo al azar: los platenses para jugar al Bowling profesional tienen que ir a Avellaneda, es el lugar más cercano, siempre hay mucha gente, pagan, consumen algo para tomar, compiten, se divierten. Calculando la cantidad de habitantes que tiene La Plata ¿No es para pensar en invertir en algo así? Un caso mucho más concreto: la pileta del Estadio del Bosque. Llevando a cabo el proyecto del Arquitecto Luís Díaz, con el techado y mejoramiento de la pileta la convertiría en la pileta techada más grande de la provincia. Suma socios, recursos, realza la institución. Pero pasan los años y no se hace nada de esto. En lo potencial, por lo que genera, por la convocatoria, somos, sin dudas, un gigante. Pero nosotros mismos achicamos las posibilidades que tenemos de crecer. Y acá va la parte que nos toca: la autocrítica. Los socios hemos votado salvadores, administradores, pero no grupos de trabajo que nos comprometan un poco más. Y, obviamente, no salvo a la clase dirigencial de esto. Casi nunca invirtió, nunca se preocupo por edificar el club para el futuro. Lo que se gastó en jugadores que fueron “aves de paso” y que no generaron nada o muy poco en positivo, podría haber sido la inversión que triplicara los socios, generando ganancias y hubiera logrado que el patrimonio creciera.
Hace poco un amigo me decía ¿Por qué no se habla con Márcico para ver si hay posibilidades de algún convenio con un club francés o con Troglio con un club japonés? ¿Por qué si se firma un contrato con el Pampa, se vende un jugador al exterior, no se busca la la posibilidad de una cláusula con un partido con un club europeo? ¿Imaginate el Nápoli en el Bosque!?...algo de razón tenía. ¿A cuanto la entrada? 100 pesos la platea, (ponele 800) 25 pesos la popular (ponele 15.000) ya tenes casi medio millón de pesos para iniciar la construcción de la H. Si le comunicas bien a la gente que es para ayudar al club: el pueblo tripero responde. O sino ya tenes para arreglar vestuarios en Estancia Chica para que los pibes de las divisiones inferiores puedan bañarse con agua caliente y así cuidarlos mejor. Y algo importante: de esta manera la gente se siente (es) partícipe. Aparte: los canales deportivos ¿no pagarían por pasar ese partido? Más dinero, entonces. Busquemos más: algún invitado especial, subasta de las casacas de ese encuentro. ¿La única forma de conseguir el dinero para reconstruir la platea H es vendiendo un jugador? Una mentira más. Organizando un partido homenaje a Griguol, con Sava, con el Charly Carrió, con Troglio, Márcico, Niell. Buscar variantes: Invita el club. El “viejo” se lleva el agradecimiento y nuestro estadio tiene un gran ingreso para las obras. Televisión. Esponsores especiales. Transmitís una imagen de club agradecido.
Se puede, es cuestión de voluntad real. Podrá salir mal, no recaudar lo esperado pero al menos intentalo.
En el caso de la renovación del Bosque el chiquitaje resignado que siempre está, dice “no se puede” “el poder no quiere que nos quedemos en nuestra casa”…pero también es otra mentira. Gimnasia tiene miles de socios, para los políticos eso se mide en “votos”. El tema es encarar las cosas de otra manera: ¿Se imaginan si Gimnasia avisa que donde se pone en peligro su patrimonio (estadio en éste caso) se organiza y sale a la calle con jugadores, hinchas, socios, barras de amigos y lo que haga falta, bombos y estruendo? Qué no quepa duda que el “poder” que no quiere quilombos y sí quiere “votos” va a entender que es mejor el genuino crecimiento de club más popular de la ciudad. El verdadero poder es nuestro, es el de la gente si se convence y organiza, si se tiene la real voluntad, lo que pasa que los miedosos no ven esto. O en algunos casos, quizás, puedan tener algún beneficio personal en otro lado pero algo es seguro: no es un beneficio para el club. Nosotros proponemos un estadio ecológico. Es muy distinto a lo que proponen otros clubes.
En el caso puntual del Bosque ya estamos grandes y no somos boludos para que nos hagan creer que es más beneficioso ir a un lugar que no es propio a convivir con el club que compite contra nosotros que hacer crecer lo nuestro. A la larga buscar “la fácil” sin pensar en el futuro del club, se paga. Ya hicimos la prueba, alquilando en Tolosa y eso nos dejó fragmentados, con el promedio más bajo de los últimos años (que todavía hoy nos cuesta remar) y con la peor racha en clásicos de nuestra historia. Indalecio Demo de “Por y para el Bosque” tiene razón: el Estadio ciudad de La Plata nos divide y nos junta con Estudiantes. El Estadio del Bosque une a los triperos.
Como socios tendríamos que comprometernos un poco más, querer lo nuestro, no menospreciar lo que ya tenemos, al contrario: potenciarlo. No elegir paracaidistas. Cuando vengan a presentarse como los “salvadores” los que las saben todas, vamos a preguntarle un poco de historia ¿Qué hicieron ANTES de estar en campaña por el club? A ver si es cierto que quieren al Bosque ¿qué hicieron en concreto por nuestro estadio? Tienen idea real de que pasa en las divisiones inferiores o que se necesita – puntualmente - para mejorar el Bosquecito. No elijamos paracaidistas, elijamos proyectos y revisemos que hizo por el club, que posición tuvo en determinados momentos. Es como los técnicos, cuando se trae un técnico hay que ver que aval tiene, que experiencia, que piensan de él sus ex-compañeros, ex-dirigidos Qué resultados concretos tuvo. Porque para improvisados mejor poner uno de “la casa” ¿no?
A Gimnasia lo cuidamos todos, con nuestra cuota, nuestros votos y nuestro esfuerzo. Es demasiado grande para tener candidatos que a tres meses de las elecciones se acuerdan de que existe y que “hay que hacer algo”. Si tenían la receta y realmente quieren a Gimnasia la única prueba que no están buscando solo figurar, mandar o lucrar es haberse acercado antes a la institución y haber ayudado, sin excusas. Es la prueba de que quieren al club realmente.
Esperemos que nunca seamos una fábula donde se pueda decir en el futuro “tenían todo para ser un club más grande, ganar, crecer pero los socios no tenían compromiso con su lugar, protestaban pero no exigían crecer sino solo ganar partidos y electoralmente apostaron a mesías o paracaidistas”
Que crezca Gimnasia para poder tener mañana un club campeón que por ende genere equipos campeones, está en nosotros, en cada uno de nosotros, en nuestro voto, en nuestras exigencias, en nuestra paciencia cuando en lugar de traer un jugador de paso se construya y en nuestro compromiso. Gimnasia se merece el esfuerzo de todos para despertar al gigante adormecido. El amor por Gimnasia es tan grande que si lo encausamos, no hay rival. Pero primero hay que construir el club fuerte. Nuestro amor por Gimnasia, su estadio, nuestra gente, su escudo hermoso, la sagrada camiseta, vale la pena, vale el esfuerzo de todos.


Rafael Ton

jueves, 30 de septiembre de 2010

Mucho más que la caída del equipo me preocupa el crecimiento del club.


Cuanta más participación de los socios hay, cuantos más socios se suman, cuanto más se invierte en patrimonio, mejores resultados se obtienen.
Hay personas que siguen evaluando o confundiendo el gasto con inversión. Creen que es mejor gastar en un jugador (un Graf de 36 años, un Pellegrino de 24) a ver si “sale bien” que invertir en divisiones inferiores o hacer crecer el estadio propio para que genere más ingresos que no tendríamos que compartir con nadie: serian ganancias netas para nuestro club.
Lamentablemente Gimnasia-institución tomó decisiones que fueron absolutamente contrarias a esta lógica que hoy permitiría tener más jugadores nuestros, mayores probabilidades de ingreso por venta y mejores instalaciones propias para socios y deportistas.
El 4 a 1 en el Bosque en el 2005 marcaba una diferencia que iba más allá del resultado: ellos tenían que alquilar cancha…nosotros los aplastamos con la hinchada y en el campo de juego lo dejamos sin posibilidades de pelear el torneo. Ellos venían con el peso que significaba que hacía 10 años que no podían ganar en 60 y 118. Es más, Gimnasia llegó a pelear ese año el torneo. ¿Apuntalamos esto? No. Gimnasia se empezó a desarmar ¿la formula?: Alquilar un predio ajeno y dejar el estadio propio desmantelado. Los socios iban a 25 y 32 a ver perder clásicos, pagando los bonos más caros del fútbol argentino. Se vendió a Frutos, Lobos, Vargas, Licht, Cabrera, para traer a... Cornejo. Después llegó Maturana de técnico y pasaban los partidos y el promedio iba cayendo cada vez más. No hubo piletas subterráneas, no hubo manager, no hubo esponsores internacionales en la camiseta. Boca, River, Racing venían a La Plata tranquilitos y en 25 y 32 nunca perdieron con Gimnasia. Sumándole a esto, los clásicos, la peor goleada en contra y los chicos, nuestros chicos, crecieron y viendo eso.
Y hago un salto a otra fecha, el día después del 12 de julio, el día que tendría que haber cambiado la historia…A partir de allí, otra vez el concierto de desaciertos. Si el 13 de julio la comisión directiva organizaba un partido para empezar a reconstruir el estadio del Bosque o para juntar dinero para apuntalar el semillero con obras en serio y llamaba a cuatro o cinco ex jugadores: ¡quedaba gente afuera! Y ni hablar si se hacia una asamblea general y se empezaba a proyectar y trabajar con todo aquel que se sumara. Porque eso si servía y no las uniones a dos meses de las elecciones donde algunos aprovechan para hacerse conocidos, otros para ver si agarran algún cargo”.
Gimnasia ha sido una máquina de desaprovechar oportunidades. Seguramente los socios hemos pensado, en mejor o mayor escala, más en el equipo que en el club que lo sustenta y allí radica el gran problema.
Gimnasia no tiene bajo promedio por una sola razón. Hoy tenemos fresco en la memoria que se compraron jugadores que no rindieron. Hoy, lo dije a poco de su llegada y lamentablemente no me equivoqué: Cocca es un invento de los medios, alguien que parece no saber coordinar un grupo y que nunca obtuvo resultados, que se fue mal de Godoy Cruz de Mendoza (y que Asad sin ser prolijito y gritando consiguió mucho más) Cocca estuvo un torneo entero y recién se enteró con Rafaela que el negro Marco Pérez pateaba tiros libres; le trajeron ocho refuerzos y lo llevaron de pretemporada a Cancún. Colgó, sacó (en algunos casos sin dar la cara) y cambió lo que se le ocurrió en el plantel, pidiendo entrenamientos a puertas cerradas y con cero autocrítica obtuvo bajo su dirección: 30 puntos en 29 partidos y menos de un gol por partido…
Pero hay algo peor que esto. El club que lo dejó hacer. El club que se ató exclusivamente al destino de un técnico que no entiende lo que es Gimnasia. Porque si no fuera por los socios que no pertenecen a esta comisión directiva y que pintan el bosque, construyen el buffet en el bosquecito e intentan levantar el edificio para la concentración en Estancia, Gimnasia no genera nada.
No se ha organizado un evento, un partido, no se ha traído un esponsor importante, ocho, nueve carteles de distintas formas y color en el Bosque, que dan un aspecto horroroso al hueco que tampoco supieron llenar. El “logro” sería usar la plata que da la fundación del estadio de Tolosa, es decir esa devolución en cuotas de lo que se pagó por alquilarlo…y con eso hacer un gimnasio en la sede…
Realmente una pena. Da la sensación que el Pampa, Chirola y Messera podrían haberse ido de otra forma. Da la sensación de que Marito Díaz estuvo desaprovechado, alguien que sabe muchísimo de fútbol, que tiene vinculaciones y experiencia como pocos en el fútbol argentino y que ama a Gimnasia, es seguro que podría haber dado mucho más y sería importante que la próxima comisión directiva tendría que tenerlo en cuenta. Da la sensación que se hicieron las cosas a mitad de camino: se volvió al Bosque pero hoy, tras no aprovechar el parate del estadio cdlp, lo dejan en la misma posición que hace unos años, como actuando con demasiada tibieza para todo, como si una hoja de tilo pesara más que un bosque, como si creyeran que Gimnasia no puede hacer frente a nada. Da la sensación también, que se creyó que el único camino para salir de todo era vender un jugador y no se buscó ninguna otra salida. No hubo golpes de timón ni autocríticas en Gimnasia pero ojo, esto no es de esta comisión directiva, también atañe a las pasadas y a parte de la oposición, sin dudas. La misma falta de humildad de algunos que nunca hicieron algo por ayudar al club, no conocen el Bosquecito, no los respalda ninguna agrupación porque no tienen gente ni historia en Gimnasia y creen que porque tienen plata es fácil y se auto-candidatean a presidente, a dos meses de las elecciones. Eso es tan terrible como lo anterior. Y también a uno mismo, habría que ver si cada uno de nosotros se involucró como debía e hizo las cosas lo mejor que pudo. Porque da la sensación de que no hay mejores hinchas que los hinchas de Gimnasia pero que deberíamos ser mejores socios.
Hoy, más allá de la bronca espontánea que sentimos todos, es momento de empezar a reconstruir y apuntalar lo nuestro, cada uno con lo que quiera y pueda aportar. Sinceramente, revertir la situación futbolística con estos puntos heredados es más que difícil, Cocca nos deja un plantel muy pobre. Seamos concientes de eso, no hay gran jerarquía. Pero si nos enloquecemos, obramos por calentura o desesperación, nos puede ir mucho peor. ¡Basta de buscar salidas mágicas!.
Si con toda la fuerza y sin salirse un milímetro, reconstruimos lo nuestro, empezamos a cimentar un club fuerte, en pocos años, con la gente que tiene Gimnasia, somos mucho más que Vélez, mucho más que Lanús o que la mayoría de las instituciones de primera. Construir lo propio sin otros colores ni formas que las nuestras, obsesionados por tener un club fuerte, constructor, con buena imagen y de esta manera tener equipos nuestros, surgidos de nuestra cantera y en nuestro bosque, cada vez más grande para que se hagan chiquititos a los visitantes. ¡Qué todos se sientan como se siente caperucita cada vez que viene al bosque del Lobo! Utilizar y potenciar lo mejor que tenemos y aprender de los errores.

viernes, 10 de septiembre de 2010

Unidad no es rejunte


Crisis. Uno que es optimista crónico (en algunos aspectos) recuerda siempre aquello que en chino “crisis” es la unión de dos ideogramas y que una crisis puede ser tomada como una oportunidad.
En occidente la palabra crisis señala el momento de mutación durante una enfermedad, que puede desembocar en un estado de empeoramiento o de mejoría del convaleciente. También se aplica a puntos de inflexión que marcan momentos de inestabilidad.
¿Gimnasia está en crisis?
Pareciera que sí. Hay azotes que han pegado durísimo en el pueblo tripero. Los cimientos de estos problemas son profundos. Aunque duela decirlo pero es la pura verdad.

Gimnasia no construye.
Hace años. Así estamos.

Gimnasia se somete a los vientos ajenos. Trata de zafar. Intenta poner parches. Hay socios que buscan salvaciones mágicas. Hay socios que ponen todo su amor (y son héroes en ésta historia) en distintos sectores. Pero no hay un plan organizado. No hay una constante. Hay resignados que piensan que Gimnasia no puede afrontar nada grande, propio (esto, sin dudas, es lo peor que nos puede suceder) y hay poca memoria.
Hay gente que pide unidad, lo hace con toda buena voluntad pero comete errores graves.
Si el club sigue sin construir como la mejor forma de crecer, el club pasa de la crisis a terapia intensiva (con todo lo que ello implica). Detrás de cada resultado de Vélez o de Lanús, sosteniéndolos: hay un club que se reconstruyó primero.
Pero hay gente que no piensa así, sigue sosteniendo que no hay que construir ni sumar socios que toda inversión es gasto, piensan que hay que pedir plata para “comprar jugadores y ver si nos sacamos la lotería de salir campeón. Compartiendo estadio con nuestros rivales, el estadio que diseñaron ellos y donde nuestros pibes sufrieron la peor goleada en contra, sin que nadie de los propulsores de ese engendro pidiera alguna vez perdón y se hiciera cargo. Pero hay gente que quiere conseguir plata para jugadores, jugar en cualquier lado y quejarse del hueco en 60 y 118 en lugar de levantar una platea y cambiar un poco el maquillaje de la imagen y vendiendo camisetas y gorros. Ese sería el “otro” modelo.
Que quede claro: Es imposible la unidad entre ambos modelos. O seguimos apostando mientras los pibes que defienden nuestra camiseta se bañan en Estancia Chica con agua fría en invierno, mientras el patrimonio no se cuida orgánicamente y mientras se gasta en los “Muller” los “Cornejos” o los “Casas”. O empezamos a construir más allá de los resultados para - en un par de años - empezar a tener buenos resultados gracias a tener un club sólido.
Que la impaciencia no nos haga tropezar otra vez. Porque las heridas y moretones son cada vez peores, cada vez hacen más daño.
Unidad tras objetivos: si. Rejunte: no.
Roberto Vicente, quién se negó a dar una asamblea durante su presidencia, desechando el pedido de casi mil trescientas firmas (con 600 alcanzaba) presentadas por mesa de entrada y llevadas en mano por Néstor Basile y muchos más socios, éste ex–presidente hoy figura en una mesa de consenso…recordemos que al tiempo de desechar el pedido de 1237 socios que juntaron aquellas firmas en poco más de 48 horas, presidía y cobraba un sueldo (él, no el club) como integrante de la fundación conjunta con nuestro club rival.
Vale, cerrando esto, un recuerdo: hace unos años fui a Uruguay y en una charla de actualidad y política de ambos países un uruguayo me dijo algo que me quedó grabado: “De La Rúa lleva al ministro de economía del gobierno anterior (Cavallo) para arreglar el desajuste económico que hizo el gobierno anterior. ¿Los argentinos realmente piensan que eso puede traer algo bueno?”…Ya se sabe como terminó todo.
Los que obraron autoritariamente, tiempo atrás, hoy no deberían pedir consenso, deberían pedir disculpas al pueblo tripero. Ese pueblo tripero que no recibió sueldo de la fundación estadio de Tolosa, ese pueblo que pagó de su bolsillo la cuota que hizo que Gimnasia siguiera vivo y ese pueblo que al otro día de alguna derrota está juntando dinero para volver a alentar a su Lobo, ese pueblo, de una vez por todas, merece que se CONSTRUYA, me refiero al sentido amplio de la palabra, construir en grande todo: divisiones inferiores, estadio, bosquecito, pensión, vestuarios para los pibes que defenderán nuestra camiseta y en cada rincón. Es el espíritu de los socios que apuntalan e integran “Por y para el Bosque, es el espíritu de los socios que tratan de construir el vestuario de primera en Estancia o de los socios que van todos los días al Bosquecito a terminar de construir un bufet o arreglar una cancha para los más chicos. Los socios que hacen eventos para ayudar a la pensión. Construyen sin pedir. Eso, multiplicándolo y organizándolo, hará grande a Gimnasia. Buscando soluciones no excusas, trabajando, todo para el crecimiento de Gimnasia exclusivamente, todo en azul y blanco, como debió ser siempre.
Rafael Ton
*Imágen de la platea H terminada del proyecto ecológico y que se puede ir construyendo en etapas: 60-118 del arquitecto Luis Díaz.